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Aprender a Fluir

¿Cómo llegar a fluir?

El estado de fluir se alcanza cuando logras una total concentración, sientes que todo lo demás deja de existir, es como si entraras a una dimensión de total inmersión en ti mismo y lo que estás haciendo. Yo logro ese estado cuando realizo una charla o cuando escribo y me siento totalmente inspirada, puedo estar horas haciéndolo y mi sensación es que apenas pasaron unos minutos. No hay esfuerzo, ni resistencia.

Puedes lograr ese estado de total gozo con lo que haces, si trabajas en la conexión contigo, hacia adentro, poniendo tu atención al momento presente.

Mihaly Csikszentmihalyi, en su libro Flow, describe sus estudios entre personas que han logrado prosperidad y los pasos para alcanzar ese estado de inspiración en la que hacemos mucho sin esfuerzo y tenemos una sensación de conexión total con nosotros mismos y un gozo por el hacer, sin pensar en resultados o calcular ganancias.

Wayne Dyer en su libro Tus Zonas Mágicas, resume muy bien los puntos clave para alcanzar este estado y yo coincido con él, por mi experiencia personal y por haber trabajado como coach con otras personas, los aliento a practicar los siguientes temas:

1. Ten una meta espiritual, que de un sentido a tu trabajo.

En mi experiencia el fluir tiene mucho que ver con el propósito, sentir que estás expresando tus talentos naturales y dando de ti mismo a los demás, en servicio amoroso.

Esclarecer el sentido de lo que haces, hacerte preguntas fundamentales y sinceras para contigo: que es aquello que amo hacer? Que es eso que naturalmente hago y me da dicha? No tiene por que ser algo complejo, yo defino mi propósito como “crecer y ayudar a crecer”, siempre que hago eso estoy en flow. En una charla una participante me dijo :“mi propósito es vincular”, otra persona dijo: “el mío es alentar cuando las cosas se complican “. La forma que toma el propósito es variada y puedes preguntarte ¿ cómo puedo hacer eso, que amo hacer, en el trabajo que hago? Como puedo darle un nuevo sentido a lo que hago todos los días?

2. Concentra tu mente

Aprender a centrar nuestra mente en el ahora, en lo que estamos haciendo es resultado de practicar la concentración, meditar es fundamental para no tener una mente dispersa, que te distrae fácilmente de lo que estás experimentando.

Entrenar la mente es muy importante para lograr bienestar y estados de fluir, elije un método de meditación y practica cada día 15 minutos, aprende a respirar y traer al presente tu foco de atención. Puede servirte en un inicio la siguiente guía de meditación de Louise Hay (LINK)

También aprende a crear un espacio de tranquilidad y privacidad en tu vida, me refiero a un espacio que te de paz, puede ser un sillón en tu habitación en el que te sientas al llegar de la calle, pones música y te relajas, puede ser el momento de regar tus plantas. Para mi ese es un espacio importante en que logro conexión, estar con mis plantas, regarlas, podarlas, remover la tierra… en fin lo importante es que tengas un espacio que cree una atmósfera de paz y en que no seas interrumpido.

Estos espacios ayudan a despejar la mente de tantos pensamientos inútiles y reiterativos que no hacen más que confundirte y agobiarte.

3. Entrégate al proceso

En nuestra cultura somos entrenados para el resultado, la recompensa, que puede ser monetaria o simbólica. Pero para lograr el estado de flow, deberás hacer todo lo contrario, entregarte al proceso, hacer lo que hagas sin pensar en el resultado, confiar en que todo saldrá bien. Ejercitar el lado femenino, esa parte de ti que confía en el proceso de la vida y sabe que estas haciendo lo que realmente tienes que hacer, confiar es vencer la tentación de pensar en exceso, calcularlo todo, tratar de prever hasta el último detalle, luchar hasta agotarte.

La magia del fluir ocurre cuando realmente te entregas, ya que los resultados que obtienes así, son consecuencia de este estado tranquilo y te llenarán de satisfacción. Las personas que logran prosperidad en su vida lo saben.

Cuando aplicas estos principios, experimentarás una dicha enorme, alegría por lo realizado y esa sensación profunda de éxtasis, esto una carga emocional positiva que te llevará a querer experimentar de nuevo ese momento.

Esa dicha es la recompensa mayor y el estímulo para seguir practicando estas claves y experimentar el estado de fluir.

Dedico este texto a Wayne Dyer, en gratitud por su aporte al desarrollo de la conciencia.

Buenos Aires, 2 de mayo 2018.

Fuente: Tus Zonas Mágicas Wayne Dyer

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